¿El agua de tu piscina está destruyendo las juntas?

Materiales e Infraestructura

¿El agua de tu piscina está destruyendo las juntas?

Lo que un estudio de laboratorio de 540 días reveló sobre el efecto real de la dureza del calcio y los sulfatos en las lechadas cementosas de las baldosas de piscina.

Aquáticas XXI — Dirección Técnica  •  Lectura: 7 min

Si gestionas una piscina con revestimiento cerámico, seguramente habrás visto juntas deterioradas, lechadas que se deshacen o depósitos calcáreos que blanquean las líneas entre baldosas. La pregunta que todo gestor se hace es inevitable: ¿es el agua la culpable?

Un estudio de laboratorio encargado por el PWTAG a la firma de ingeniería Sandberg LLP sometió lechadas cementosas estándar (Ardex Ardurit C2) a condiciones reales de agua de piscina durante más de 540 días. Los resultados desmontan varios mitos.

Hallazgo Nº 1: La lechada fresca dispara el pH del agua

Al sumergir lechada de cemento recién preparada en agua, el pH se elevó inmediatamente a 10,5 en pocas horas, debido a la lixiviación de hidróxido de calcio. El pH tardó aproximadamente 14 días en estabilizarse (~8,2).

Implicación: Las juntas de lechada cementosa fresca son una fuente significativa de alcalinidad que puede desestabilizar el equilibrio del agua durante las primeras semanas de una piscina nueva o rehabilitada. El llenado inicial requiere un protocolo específico de equilibrado.

Hallazgo Nº 2: La dureza del calcio no daña la lechada

Tras 6 meses de monitorización a cuatro niveles de calcio (0, 75, 200 y 1000 ppm), no se encontró diferencia significativa en expansión, cambio de peso ni deterioro visual entre ninguna de las soluciones.

±0,002%
cambio de longitud
Dentro del margen de error en todas las soluciones
0
deterioro visual
Ningún prisma mostró signos de disrupción
168
días monitorizados
Seguimiento quincenal continuado

Hallazgo Nº 3: Los sulfatos tampoco causan daño significativo

El programa adicional de 10 meses con sulfatos a 200, 400 y 600 ppm no encontró evidencia de que el sulfato, a las concentraciones típicas del agua de piscina, tenga un efecto significativo en la estabilidad de la lechada cementosa.

Hallazgo Nº 4: La dureza de la lechada sí cambia — y esto importa

El hallazgo más revelador fue el ensayo de dureza comparativa con la escala de Moh:

Dureza Moh según condiciones de curado
Condición Dureza Moh Observación
Curado al aire (nunca en solución) 9 Duro — referencia máxima
200 ppm Ca + 600 ppm SO₄ 7 Duro
30 ppm Ca + 200 ppm SO₄ 6 Duro
1000 ppm Ca 4 Rayable con punta de acero
Curado solo con agua 2 Fácilmente rayable

Dato crítico

La diferencia entre dureza Moh 9 (corindón) y Moh 2 (yeso) depende del proceso de curado, no de la composición del agua. La alteración se produce en una zona superficial de 1–2 mm visible en sección transversal.

La gran lección: no es el agua — es el curado

Si una lechada cementosa estándar se prepara, seca y cura correctamente, no se ve afectada por los niveles de calcio y sulfato que se encuentran en el agua típica de una piscina a 30°C.

La diferencia entre juntas que duran décadas y juntas que se deshacen depende fundamentalmente del proceso de curado, no del agua.

Implicaciones para la gestión

1. Respetar los tiempos de curado es innegociable

El protocolo Sandberg (7 días curado al aire a 20°C + 14 días curado con agua a 30°C) debería ser la referencia mínima antes de llenar una piscina nueva o rehabilitada.

2. El equilibrado del agua en el llenado inicial es crítico

La lixiviación de hidróxido de calcio durante las primeras semanas puede elevar el pH por encima de 10 si no se gestiona activamente.

3. La dureza de calcio 150–250 ppm protege, no ataca

El agua equilibrada según los estándares ASOFAP no solo no daña la lechada, sino que contribuye a su estabilidad.

Reflexión final: Los problemas de deterioro de juntas en piscinas raramente son culpa de la química del agua — son consecuencia de procesos constructivos deficientes, tiempos de curado insuficientes o equilibrado inadecuado durante la puesta en marcha.

En Aquáticas XXI supervisamos tanto el proceso constructivo como el equilibrado inicial del agua en cada instalación que gestionamos en Fuerteventura.

Referencia: Sandberg LLP (2004). Effects of Swimming Pool Water on Cementitious Grouts — Laboratory Testing Programme. Informe 22199/F/2, para PWTAG, 1 de julio de 2004. Laboratorio acreditado UKAS Nº 0262.